"RADIOGRAFÍA MEDIOAMBIENTAL AL TÉRMINO DE ORELLANA"

 




MANUEL GÓMEZ CALZADO. Naturista

Caracterizado por sus reducidas dimensiones, apenas 37,5 kms. Cuadrados, el término de nuestra localidad goza de todos los ambientes naturales existentes en la comarca: Dehesas junto al río Guadiana, ambientes acuáticos en el embalse, llanuras y campos cerealísticos en "Los Sevellares" y hábitats serranos en la Sierra de Orellana.

La vegetación en la zona es muy pobre debido al sobrepastoreo, el aprovechamiento agrícola y los cultivos de eucaliptus que se produjeron antaño. La zona, mejor conservada es inequívocamente la sierra y sus laderas con un olivar tradicional ribeteado de setos naturales y coronados por manchas de vegetación natural mediterránea en la zona de "Villavieja".

La fauna también es ya muy pobre y en los últimos años han desaparecido entre otros el Cernícalo Primilla, el Aguilucho cenizo y la Avutarda, estando a punto de hacerlo la Ortega (popularmente llamada "corteza") y la Nutria en el sector orellanense del embalse. Nuevamente la zona con mejor representación faunística es el sector serrano que cobija especies de interés como el Búho real, la Gineta, el Tejón, Chotacabras pardo y el Halcón común.

Del escaso patrimonio natural que nos va quedando a los orellanenses, y de continuar el actual ritmo de aprovechamiento y destrucción quizás no lleguen a conocer nada las futuras generaciones.

El sector del embalse a quedado seriamente dañado con el desmesurado desarrollismo que padece: competiciones agresivas y ruidosas de motos acuáticas en vez de los anteriores campeonatos de vela mucho más respetuosos con el medio, contaminación acústica, luminosa (incluso por las noches resulta difícil ver las estrellas con e1 dichoso lasser de la isla "La Momia") residual con todo lleno de basuras a pesar del "ecopunto". Para colmo de males lo que no quede como playa asfaltada, auditorio, embarcadero, hotel, cafetería u merendero pasará a ser aparcamiento al paso que vamos. El panorama en las zonas aledañas como "El Rollo Blanco" o "La Mina" tampoco es alagador y la permisividad ante la acampada libre lleva ruidos y latas a todos los rincones.

Las repoblaciones con vegetación autóctona en el entorno del pueblo continúan siendo papel mojado y para colmo de desinterés medioambiental van a permitir (ya hay informe favorable del Ayuntamiento y de la Junta) alterar nuestro último reducto de naturaleza: La Sierra. Eso a pesar de estar protegidos sus olivares por normas subsidiarias del propio Ayuntamiento que ahora lo crucifica quizás por unas cuantas monedas, y que no digan que el daño será muy pequeño y las molestias ínfimas como si fuesen a sacar el mineral con borriquillos, picos y palas. Cualquiera se puede acercar a ver el "cráter" que ya han hecho con solo una prospección de investigación, para más botón de muestra que se acerquen a ver lo que hizo esta misma empresa en el entorno de "El Barrerón" en Madrigalejo.

Lo más triste de todo es constatar con impotencia como destrozan nuestro mejor legado: el natural, además a un ritmo desconocido por lo vertiginoso, como si el mundo fuese a terminar cuando dejemos de existir sus actuales habitantes.
 
 

El desinterés de nuestros gobernantes locales por preservar la naturaleza es tan escaso como por enseñar a respetarla: no existe aula de naturaleza, ni local donde desarrollar actividades reiteradamente solicitado por las asociaciones ecologistas de la localidad todo se limita a un "Consejo Verde" en e1 cual los participantes son el convidado de piedra de la inexistente política ecológica del Consistorio municipal. Ante este panorama que no nos extrañe la poca educación ambiental de convecinos: usando ligas para atrapar pajarillos, tirando envases de curas en arroyos y acequias, todo tipo de basuras en cualquier sitio...El tiempo pondrá a cada cosa en su sitio, y quizás en un futuro no muy lejano se cotice más pasear por la tranquilidad de un bosque oyendo y viendo sus mil matices, que el estruendo de unas motos sobre el agua que, al fin y al cabo no llevan a ninguna parte.